martes, 9 de junio de 2009
Reflexión en la puerta de mi casa
Recien mientras iba llegando a la puerta de mi casa, desde lo lejos veía cómo la lámpara exterior iluminaba la entrada; pero dsps miré a mi alrededor y me dí cuenta que ya todo estaba perfectamente iluminado para guiarse sin inconvenientes; se trataba de la luz de la luna. Después trasladé la misma situación a otros momentos del día: el sol y todo lo que produce, asi como una infinidad de otros fenómenos que, junto con el instinto humano, nos facilita la vida de manera tal que no necesitaríamos siquiera deternenos un momento a pensar para saber qué hacer, cuándo o cómo; tenemos todo servido en bandeja, solo hay que dejarse llevar. Y sin embargo nos vivimos haciendo mala sangre por todo, a tal extremo de, en algunos casos, llegar a arruinarnos la vida.
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